Casi
1,5 millón de trabajadores en
relación de dependencia comenzarán
a cobrar las mejoras en
el Impuesto a las Ganancias;
y se estima que entre febrero y abril se volcarán al mercado local unos 10.000 millones de pesos.
Según
la especulación oficial, ese dinero, por el público beneficiado, iría casi directamente a gasto de las familias, lo que potenciaría la
demanda interna en momentos en que más necesita el Gobierno mostrar signos de
reactivación.
Luego,
siguiendo las esperanzas oficiales, desde mayo y junio vendría el tiempo de la reacción de sectores como la construcción pública y privada,
la industria automotriz y
la petrolera, y el crecimiento de la economía pasaría a mostrarse con otros
actores más estructurales.
Entre
febrero y abril serán los tres
meses de mayor repercusión de
la mejora. Desde las liquidaciones de
los sueldos de abril y
mayo paulatinamente los salarios comenzarán a tener las mejoras producto de las paritarias de este año y, en
consecuencia, muchos volverán a estar afectados por Ganancias.
Si
bien cobrarán más, la mejora volverá a estar afectada y otra vez la capacidad de compra algo disminuida. Por esto el Gobierno sabe
que estos tres meses que comienzan en febrero son fundamentales.
Ahora
hay que esperar una parte de los beneficios, que aún la AFIP no reglamentó: la deducción de los alquileres, viáticos y horas extras. En este caso se
publicarán en los próximos días, con lo que no se llegó finalmente a tiempo
para aplicarlos en las liquidaciones de los sueldos de este mes.
La
mejora igualmente se podrá pagar retroactivamente en
la liquidación de febrero, con lo que los beneficiarios en estos tres descuentos tendrán en marzo
(cuando cobren el mes anterior) un pago extra.
Mientras
tanto, ya están vigentes las reglamentaciones
generales que corresponden a la Ley 27.346 que aprobó el Congreso en la última semana de
diciembre de 2016, luego de un serio conflicto político entre el Gobierno y la
oposición y que luego derivó en el acuerdo con la CGT, señaló Ámbito
Financiero.
Con
esto ya está habilitado el nuevo esquema, que eleva al impuesto a un nuevo mínimo no imponible de 37.000
pesos brutos (30.500 de bolsillo) para casados con dos hijos, y a 27.941 pesos
brutos (23.200 de bolsillo) para solteros.
Además
se mantienen las deducciones por hijo, cónyuge,
padres y empleada doméstica. También la obligación para los jubilados de comenzar
a tributar cuando sus haberes superen
los $30.000 mensuales; la
posibilidad de liquidar un 5% para los nuevos trabajadores que se vayan
incorporando el régimen.
Todas
estas mejoras se podrán aplicar ya en enero. La AFIP también reglamentará en
las próximas semanas la manera de calcular la liquidación de Ganancias para los
aguinaldos, para que los trabajadores no vean alteradas sus liquidaciones ni
las bandas por el plus del pago del Salario Anual Complementario.
FUENTE: www.iprofesional.com.ar
JORGE
MOLINA - CONTADOR PÚBLICO
jorge_molina@fibertel.com.ar